3 motivos para proteger los dientes endodonciadas y 2 soluciones

Cirugía Dental DentalBarón El Puerto de Santa María

Escrito por Marcos Barón

13 mayo 2020

La endodoncia de un diente o muela conlleva una desvitalización, es decir, conlleva la pérdida de su vitalidad. Esto hace que dicha pieza se vuelva más frágil a medida que pasa el tiempo, ya que esta se deshidrata por el tratamiento en sí.

¿Qué cambios experimenta mi diente o muela tras una endodoncia?

  • Pérdida de la estructura y alteraciones estéticas: Un diente sano y vital permite que las fuerzas masticatorias se distribuyan sin ocasionar daño a las estructura de la pieza dental. Una vez este es endodonciado, este comportamiento se pierde por lo tanto hace que la incidencia de fracturas aumente.
  • Disminución de la sensibilidad a la presión. Un diente o muela vital percibe los cambios de presión, por lo que el paciente puede graduar la fuerza que ejerce con su mandibula sobre sus dientes. Sin embargo cuando la pieza dental está endodonciada, no existe esa percepción y por lo tanto, el riesgo que esto conlleva es la aparición de fracturas.
  • Pérdida de la elasticidad de la dentina: Las fibras de la dentina se degradan y se vuelven más rígidas y menos flexibles por perder la vitalidad. Dado este proceso, el diente tiene tendencia a fracturarse por su estado de fragilidad al realizar fuerzas masticatorias sobre las paredes dentales debilitadas.

La mejor medida para prevenir las fracturas dentales en un diente endodonciado es protegerlo para prevenir las posibles alteraciones futuras y siempre se debe de contar una buena reconstrucción del muñón de la pieza. Esta protección se puede realizar mediante dos alternativas: una incrustación dental o una corona dental.

¿Qué es una incrustación?

Una incrustación dental es una solución para proteger la pieza dental tras la endodoncia de forma poco invasiva y, por tanto, más conservadora. Se trata de un tratamiento más conservador porque no necesitan el tallado total de la circunferencia de la pieza dental, por lo que permite una preservación mayor de la estructura dental remanente sana. Es un tipo de restauración que se colocan únicamente en el sector posterior de la boca y que van cementadas a la muelas devolviendoles la estructura dental perdida.

De esta forma se recupera la estética, el tamaño y finalmente la función de la pieza dental. La particularidad que tienen a diferencia de las coronas dentales que estas no cubren por completo la pieza dental, sino que son como “sombreros” en tapan el hueco que dejó la caries antes del tratamiento. Las incrustaciones se realizan al laboratorio, con modelos de trabajo de la boca del paciente previamente tomados. Una vez la realización protésica, estas se cementan en la clínica dental.

¿Qué es una corona dental?

Una corona dental o “funda” es un tipo de reconstrucción dental que se coloca sobre el diente tratado endodónticamente para devolverle la estética, el tamaño y la función. Las coronas cubren totalmente al diente y están indicados cuando hay una pérdida importante de estructura dental para restablecer la funcionalidad del propio diente. La preparación de la pieza dental implica un tallado muy preciso para que esta ajuste a la perfección de la corona dental.

El material de la corona puede ser de metal cromo cobalto o de circonio revestidas de porcelana, y se emplea uno u otro dependiendo del objetivo que queramos que cumpla la corona. La corona dental también se realiza al laboratorio y se cementa en la clínica dental.

.

Le recomendamos que vea también…
.

endodoncia

3 recomendaciones tras el tratamiento de endodoncia

 

También te podría interesar…

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Call Now Button